
Han sido muchos los usos que se le ha dado a Internet, pero hay uno muy polémico, el compartir archivos entre varios usuarios. Esto se generalizó en la segunda mitad de los años 90, con la aparición de las redes “peer to peer" (P2P) cuyo servicio permite compartir archivos entre los usuarios de Internet.
El P2P revolucionó el sistema de transmisión de archivos, ya que todos los participantes actúan al mismo tiempo como clientes y servidores. Es un sistema para compartir archivos que nace con el objetivo de ser usado en el ámbito privado de las empresas y universidades, pero pronto se fue generalizando en todos las esferas de la sociedad.Hay un gran número de programas para compartir archivos.
Todo comenzó con Napster, pero luego vinieron más como AudioGalaxy, Fastrack (Morpheus, KaZaA y Grokster), Edonkey (Emule), Gnutella e Imesth, etc. Con estos programas recibo partes del archivo de distintas personas, al mismo tiempo que comparto estas partes con otros usuarios que las necesitan. Estos y otros programas han provocado un debate sobre la libre circulación de archivos que en ocasiones están protegidos por copyright llegando a molestar en mayor grado a los dueños de las discográficas al ver en peligro su futuro cubierto de oro.
Yo me declaro incondicional de estos programas, ya que te puedes bajar lo que quieras en cualquier momento sin necesidad de pagar nada. Creo que el mayor obstáculo para que evolucionen estos programas son las discográficas porque se niegan a evolucionar. Aunque también las que más pierden son ellas ya que algunos músicos han encontrado en el P2P una manera de distribuir su música a escala mundial, con coste casi nulo y sin atarse a una multinacional.
¡Vivan las redes P2P!
Yo me declaro incondicional de estos programas, ya que te puedes bajar lo que quieras en cualquier momento sin necesidad de pagar nada. Creo que el mayor obstáculo para que evolucionen estos programas son las discográficas porque se niegan a evolucionar. Aunque también las que más pierden son ellas ya que algunos músicos han encontrado en el P2P una manera de distribuir su música a escala mundial, con coste casi nulo y sin atarse a una multinacional.
¡Vivan las redes P2P!




